Hotel Villaitana, Benidorm

Hoy estaba prevista una entrada en la que hablaríamos de pensamientos, pero no me encuentro lo suficientemente inspirado como para contaros algo sobre ellos.
Hace unas semanas visité el Hotel Villaitana, un hotel de 5 estrellas, un hotel peculiar y muy diferente. Solamente en su entrada ya puedes quedarte fascinado de su belleza, intenta simular un pueblecito de hace mucho tiempo, pero realmente por dentro son habitaciones. Para que tengáis una imágen un poco más clara de Calilla, este fue uno de los tantos lugares que me inspiraron para crear el pueblo y su atmosfera.
Nada más llegar, llegas a una plaza que simula el ayuntamiento, la iglesia, el lugar donde Richard Raymond llega en su primer viaje a Calilla. Bueno menos escribir y os dejo las imágenes.

 

 

 

 

 

La plaza está bellamente decorada con flores, arboles, bancos, una fuente. Os recomiendo que cuando este todo el libro de Calilla publicado, lo visitéis y veréis porqué me inspiró.

Siguiendo por uno de sus callejones, en los que realmente, el creador del hotel ha conseguido transportar al huésped que se hospede en el hotel han esos tiempos. Bueno al tema, sigues caminado embelesado por la belleza de su arquitectura y llegué a la piscina principal, que tengo que decir que es alucinante. Os dejo las imágenes para que lo improbéis.

 

 

 

 

 

 

Como antes, al rededor de la plaza central se originaban calles, como por ejemplo, uno simulaba perfectamente la imprenta.

Como se puede ver en esta imágen, aunque te transportas por completo a esa época, se pueden ver los rascacielos de Benidorm, el Nueva York Europeo.

 

 

 

 

 

Después de ver este espacio tan bonito decidí perderme entre sus calles, y pensé hacer fotos para compartir-las con vosotr@s.

 

 

Esto podría representar perfectamente el cortijo del Señor Alexander Hafly, el lugar en el que vivirá Richard Raymond.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿A que pasarías una noche en este hotel con encanto? La verdad que es precioso este hotel, pero si además le ponemos el toque característico de este blog relacionandolo con Calilla, mucho mejor.
Vicent.

El dorado.

Llega la Navidad, un época del año en que todas la personas queremos decorar nuestra casa . Ya se nota en los parques, barrios, hogares, comercios…se ambientan en esta época con los colores y motivos que todos identificamos como navideños, las luces de colores y el brillo de los adornos, nos recuerda a cada momento que se acerca la Navidad y nuestra casa debe estar también decorada para la fecha.

Aunque el rojo y el verde son los dos colores por excelencia más navideños, también los metalizados en todas las tonalidades tienen gran protagonismo en la decoración para esta época, especialmente el dorado es uno de los colores más utilizados tanto en la decoración del árbol, como a la hora de vestir la mesa para las comidas y cenas de los días más señalados, como para ambientar los espacios en general. Para mí es un color precioso.

El dorado es un color lujoso y festivo  y en decoración resurge de una época en la que se mantuvo en un segundo plano, cediendo reinado y protagonismo a la plata, pero además en Navidad siempre es un acierto seguro el uso del dorado en los adornos, sólo o combinado con verde o con blanco crea efectos elegantes y sofisticados.

Evidentemente cada uno debe elegir el color que más le guste para celebrar las fiestas, incluso se puede variar la ambientación dependiendo de los días, si bien Noche Buena y Navidad se identifican más con el rojo de Papá Noel, el dorado y el negro pueden asociarse especialmente con el glamour de Fin de Año, quedando en el día de Reyes permitido el uso de todos los colores alegres, combinados por ser un día dedicado a los regalos de todo tipo y en especial a los niños.